Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2011

"El video de la final con Brasil estaba pensado desde antes del Mundial"

Eduardo Gallardo, entrenador de la Selección Argentina masculina que consiguió el oro en los Juegos Panamericanos, comentó vivencias, anécdotas y curiosidades de la estadía de Los Gladiadores en Guadalajara. Entre otras cosas, contó cómo llegaba su equipo para la instancia cúlmine contra Brasil, el video motivador que les puso a los jugadores antes de ese partido y el objetivo que desean para el tan ansiado juego olímpico: Londres 2012. “Todo lo que hicimos nosotros desde fines del 2007 hasta el 2011 fue pensando en esta final”, anticipó el ex técnico de River.

- ¿Cómo fue la llegada a Guadalajara? ¿Era lo que esperaban de la villa panamericana, de las instalaciones, de la infraestructura?
- Sí, para nosotros (cuerpo técnico) era muy nuevo porque era el primer juego panamericano al que íbamos. Habíamos ido al Odesur, el año pasado, y era obviamente un juego más chico porque eran solamente países de Sudamérica. La infraestructura estaba muy buena, el tema era que se habían quedado cortos con los departamentos y en dos de ellos estábamos todo el equipo. Al cuerpo técnico nos tocó estar con los jugadores. Igual estábamos en una habitación separada, pero no es lo mejor. Por suerte habíamos arreglado ya de ante mano que en la definición del torneo nos íbamos a un hotel, entonces después del partido con Dominicana nos fuimos y la verdad que estuvimos muy cómodos.

- En cuanto a la organización, ¿vieron algo desparejo?
- No, no, estuvo bien. Tal vez había mucho quilombo con el tema de la comida porque en horarios picos era bastante complicado, pero bien. La comida no era diferente a la de Argentina porque ahí tiene que ser internacional entonces no tenés problemas. Te puede gustar o no lo que hay pero en estos torneos no hay problemas.

- Los primeros partidos ya se sabían que eran ganables. ¿Cómo manejabas la cabeza de los jugadores para que en esos encuentros ya no estén pensando en la final?
- Es muy difícil porque nosotros sabíamos que había mucha diferencia en lo que es Argentina y Brasil con los demás equipos. Lo que nos pasó en los primeros partidos es que nos llegaron jugadores lesionados del exterior. Teníamos a Diego Simonet, Juanpi Fernández y Agustín Vidal lastimados. Tuvimos que rotar mucho y jugar con jugadores que habitualmente no lo hacen en su puesto específico como zurdos jugando de central y demás. Pero sabíamos que nuestros jugadores son muy inteligentes, saben hasta donde tienen que pisar el acelerador y hasta donde no. Quizás se nos complicó con Chile pero más que todo porque el primer tiempo les sacamos cincos goles jugando muy bien y en el segundo ellos ponen a los suplentes. Ahí se encontraron con el partido y creo que nosotros metimos seis tiros en los palos en esos diez u once minutos. Al final lo resolvimos bien así que no hubo problema.

- Cuando terminó el partido con Chile, ¿los notaste con dudas a los jugadores que iban a afrontar la final con Brasil o veías que estaban confiados? Porque tal vez se esperaba una victoria más abultada en la semi.
- No, no, nuestro equipo es así, todos somos así. Nunca le vamos a ganar por 30 goles a un rival, jamás. Sabemos que los chicos son inteligentes, los pibes saben contra quien tienen que jugar y como se debe jugar cada partido. Es muy difícil que se lesione un jugador en un encuentro que no es de cierta transcendencia. Hay mucha diferencia entre Argentina y Brasil con Chile que está un escalón abajo y con los demás que están un par de escalones más abajo.

- ¿Te complicó en la decisión de la lista que haya un jugador menos con respecto al Mundial? Tuviste que en el extremo izquierdo meter algunas variantes con Vidal.
- Sí, sí, la verdad que se nos complicó porque vos tenés una estructura armada entonces al sacarte un jugador se complica. Tal vez parece que no es tan complicado sacar a un jugador de una lista pero sí porque vos tenés que resolver muchas cosas: el ataque, la defensa, lo grupal. No es fácil sacar a un jugador cuando hiciste un Mundial tan bueno y en el que los pibes jugaron tan bien. Pero en definitiva estamos para eso. Nos llevó mucho tiempo resolver a quien sacábamos y porqué pero después, una vez la decisión tomada, ya está.

- Con Brasil sé que les pusiste un video, te pido que me lo cuentes por favor.
- Sí, nosotros hace muchos años empezamos con los videos motivacionales que en el handball no estaban muy implementados. En los chicos ya se fue creando la necesidad de ver un video motivacional. Este lo laburamos durante mucho tiempo, se lo pusimos en el vestuario antes de salir al partido. Nosotros hablamos mucho de los pequeños detalles, de que casi lo hacés y no lo hiciste. Pusimos un video donde había en una parte muchas imágenes nuestras y aparecía cada jugador con una frase de lo que significa él para el cuerpo técnico. Solamente una palabra era, con también imágenes de los momentos buenos de nuestro ciclo. Después terminaba con una charla que se da en el vestuario en la película “Un Domingo Cualquiera”, que obviamente la acordamos, pero que habla mucho de lo que decimos nosotros siempre: del milímetro que te faltó para agarrarlo, de que esto no se hace individualmente sino que se hace a nivel grupal. Está muy bueno el video y los pibes salieron con todo. Igual creo que le poníamos uno de Lita de Lazzari y también salían igual (sonríe).



- Y se notó la incentivación, hasta tal vez se los vio un poco pasados de revoluciones.
- Sí, en los primeros minutos tuvimos algunas sanciones quizás por entrar con todo. Pero bueno, era una final y había que jugarla así.

- ¿Las finales o los clásicos son partidos aparte? ¿No importa como venís jugando?
- No, no importa. Este partido era diferente y más porque eran cuatro años de laburo acá, que nos jugábamos. Entonces sabíamos que contra Brasil era un encuentro diferente y todo lo que te jugabas. Acá no era solamente un partido, había muchas cosas más. Antes de los juegos, en todo el mundo decían que ganábamos por diez goles el partido contra Brasil. Ellos siempre juegan al mismo nivel, contra el mejor equipo o contra el peor siempre juegan igual. Nosotros no, lo hacemos de acuerdo a los rivales, que no sé si está bien o está mal pero es nuestra forma y hasta ahora nos fue bien. Entonces durante los juegos decían que Brasil estaba mejor que nosotros, que era candidato y demás. Pero llegamos al partido definitorio y jugamos como estamos acostumbrados a hacerlo.

- Los brasileros después del partido dijeron que Argentina ya tenía comprado el pasaporte a Londres, ¿qué te parecieron esas declaraciones?
- La verdad que tengo mucho respeto por muchos de los jugadores de Brasil, por el entrenador, por los dirigentes que tengo una excelente relación. No sé que dijeron pero se lo ganamos en buena ley y no se lo ganamos solamente acá, se lo ganamos en el ciclo de cuatro años que estamos trabajando. Creo que es un proceso muy serio donde la dirigencia apostó a un cuerpo técnico nuevo, al que nos había ido muy bien en etapas juveniles y juniors con logros importantísimos. Esto no es una casualidad, es una causalidad debida a muchos años de trabajo del cuerpo técnico, de los dirigentes y de los jugadores. Esto no se gana solamente por las partes, sino que es un trabajo en conjunto que hicimos donde confiamos en el equipo. Si los brasileros lo dicen no sé porque será, igual ahí en el partido se la bancaron bien. Sí trabajamos mucho en conseguir videos, en armarlos, en ver cómo jugaban los rivales. Sabíamos todo lo que hacían, hasta qué comían. No dejamos nada librado al azar.

- ¿Fue un partido especial el de Brasil? ¿Se preparó de otra manera?
- Sí, lo preparamos durante mucho tiempo. Vos fijate que el video motivacional lo estábamos haciendo desde hace dos años.

- O sea que antes del Mundial, ¿ya estaban pensando en este video?
- Sí, sí, este video estaba pensado desde antes del Mundial. Todo lo que hicimos nosotros desde fines del 2007 hasta el 2011 fue pensando en esta final. Entonces armamos un video para los jugadores de los últimos diez partidos de Brasil, te hablo desde hace tres años. Editamos como era la defensa 5-1, como era la defensa 6-0, y hasta como jugaba cada rival. Tal vez veíamos 60 ataques del central y los jugadores se repiten bastante. Entonces ellos sabían cual era el porcentaje de veces que salía un brasilero para un lado y cual era el porcentaje para el otro. Así fue jugador por jugador. También hicimos un video de los arqueros y ellos veían las situaciones de las atajadas. El arquero casi ni atajó contra nosotros, al principio un poco y después no lo hizo más. Los habíamos estudiado a todos.

- Fueron tapa de Olé, de Clarín, de varios diarios. Mucha gente que hasta no es handbolera se emocionó con ustedes. ¿Cómo fue la vuelta a Argentina con la gran repercusión en los medios y en la población?
- Creo que esto fue más que el Mundial a nivel repercusión. Los relatos de Juan Martín (Rinaldi) y Pablo (Monti) fueron emocionantes, porque si lo relata uno que no es del deporte y lo hace tranquilo quizás no es el mismo impacto emotivo para la gente. Ellos dos son del deporte y saben lo que costó. Nosotros lo tomamos bien, la verdad es increíble porque estamos en todos los programas, en todos lados. Lo que hacemos con Cogote (Andrés Kogovsek), que es el capitán, es distribuirnos para que todos los que estén acá estén repartidos, salvo cuando nos piden especialmente que vaya un entrenador o un jugador. Esto también es un tema a manejar: el impacto de la prensa, que después nos vamos a juntar y lo vamos a hablar un poquito. También tenemos que entender que lo que logramos fue por la humildad y el sacrificio y no es tan fácil adecuarte a algo que no lo estás.

- ¿Pensás que hubo un antes y un después con este juego panamericano?
- Creo que hubo un antes y un después con el Mundial, que ahí se empezó con todo esto, y ahora es el logro máximo. Y sí, es un antes y después. Esperemos que cada uno en su función pueda hacer desarrollar al deporte al máximo. Si fallamos ahora cada uno en su función: los jugadores, los entrenadores, o los dirigentes, creo que quedará como un logro y nada más. Es el momento de despegue de este deporte, ya empezó en Suecia y hay que aprovecharlo. Espero que aparezcan sponsors, mejores condiciones de entrenamiento, mejor infraestructura, captación de talentos y generar chicos que puedan reemplazar a este grupo. Esta es nuestra camada dorada pero hay que generar jugadores porque sino después desaparecés.

- Cuando te vas a dormir y apoyás la cabeza contra la almohada, ¿te ponés a pensar como será Londres, la villa olímpica con todos los deportistas? ¿O todavía no llegaste a eso?
- No, no, te digo que soy medio raro en muchas cosas. Para mí es un laburo, aspiré a esto y quiero un juego olímpico pero al principio cuando empecé la carrera pensaba: “Uh, que bueno un juego panamericano”, y en realidad lo viví muy natural. Me gustó estar concentrado con mi equipo, con el que fuimos a lograr algo. Pero lo de la villa y demás, era algo decorativo porque estábamos muy metidos en el juego. Pienso en hacer un buen papel en los Juegos Olímpicos pero no en la villa olímpica y eso. Soy en algunas cosas medio raro (sonríe) así que no es mucho parámetro.

- Hace unos meses te entrevisté en la radio de Fedeba y te pregunté si el objetivo era Guadalajara: me dijiste que sí. ¿Ahora cuál es el objetivo en los Juegos Olímpicos? ¿Para qué van?
- Antes del Mundial te decía que íbamos a vivir de la villa olímpica, a pasear, a participar del juego. Después del Mundial se abrió, obviamente, un poquito más el panorama y trataremos de estar entre los ocho primeros, que no es fácil. También depende de la zona que te toque porque si te toca el grupo de la muerte tenés que hacer un juego olímpico increíble para pasar.

Entrevista realizada por Nahuel Tassi


Gallardo habló sobre el excelente nivel del arquero Matías Schulz.


También comentó que hay un cuarto arquero en la Selección Argentina.


Su opinión sobre si el profesionalismo en Argentina es posible.


Un mensaje para la gente que no entiende la magnitud del puesto número 12 logrado en el Mundial de Suecia.


La secuencia de entrenamientos y partidos hasta los Juegos Olímpicos de Londres 2012.


El técnico del conjunto albiceleste reconoció que España podría venir a jugar a Buenos Aires en mayo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

"Esperaba que esto que pasó en Suecia recién viniera en un proceso de algunos años más"

El periodista de TyC Sports Juan Martín Rinaldi hizo un repaso de, como dice él, sus dos pasiones: el handball y el periodismo deportivo. Un hombre que está ligado con el deporte ya que jugó balonmano, que vistió la camiseta de la Selección Argentina y que empezó a trabajar de su profesión gracias a los conocimientos handbolísticos. "Honestamente, y creo como muchos en el handball, esperábamos que esto que pasó en Suecia recién viniera en un proceso de algunos años más, pero llegó", adelantó el graduado en comunicación social en la U.B.A y en la escuela de Fernando Niembro y Marcelo Araujo como periodista deportivo.

- Para empezar a hablar: ¿Cómo fueron tus comienzos en Ferro de Merlo como jugador de handball?
- Mirá, como casi todos los chicos creo. Primero empecé a jugar en la escuela y ahí descubrí el deporte. Me gustó, y justo se dio que en el club donde yo iba, que originalmente era Deportivo Merlo y después se transformó en Ferro de Merlo, con mi grupo de amigos dijimos: “bueno, vamos a empezar a jugar al handball”, y así fue. Empezamos todos juntos en la categoría menores, en esa época teníamos 12 años. Fuimos creciendo, teníamos a Gabriel Klein como entrenador que después dirigió inclusoa la Selección Argentina, y ahí empezó, siempre en ese club. Tuve muchas satisfacciones, por el amor al deporte y por todos los amigos con los que compartimos siempre y seguimos compartiendo muchas cosas.

- ¿En que posición jugabas y porque te orientaste en ella?
- Originalmente era primera línea, armador izquierdo. En esa categoría, en menores, era bastante alto entonces como tenía más o menos buen lanzamiento jugaba ahí. Debuté muy chico en Primera porque todo el mismo grupo que se crió en Merlo fue el que llegó a Primera División y el técnico me puso de pívot. Después si bien alternaba algunas veces y jugaba un rato en la primera línea si hacía falta, mi puesto era el pívot y terminé jugando casi todo el tiempo ahí. Me gustó, me sentía bien, y ya para jugar en la Selección y en otros lugares 1.88 no era tan alto a pesar de que en el club podía hacerlo pero afuera no, entonces ya quedé como pívot.

- Pero igual te fue bien en la Selección, estuviste en la de Juniors, en la de Mayores. O sea, tuviste un recorrido, no fuiste intrascendente en el handball.
- Sí, sí, me fue bien, no me puedo quejar la verdad. Tuve grandes alegrías desde muy chico. Jugué un Mundial Junior, tuve la posibilidad de ganar la primera medalla panamericana en el ’95. La verdad que es una alegría que no voy a olvidarme nunca.

- Justamente eso, ¿cómo fue tenerlo a Roberto Casuso en un Mundial, en un viaje a Egipto? ¿Cómo son esas sensaciones de representar a la Selección y viajar por el mundo?
- La verdad que eso, tener la posibilidad, es maravilloso. A los 18 años fui a jugar el primer Mundial de Mayores que era Mundial “B” en esa época, en el 92 a Austria, la verdad que fue espectacular. Debutar con la Selección era algo que no nos imaginábamos y obviamente que era otro handball: no teníamos el roce que tenemos ahora, no teníamos posibilidades de ver videos, de conocer jugadores. Claudio Strafe y Marcelo Smith eran los únicos que habían jugado afuera, después nadie. Estábamos muy lejos del resto pero la experiencia era inolvidable. Después llegó Roberto Casuso y la verdad lo que nos transmitió él con su experiencia de jugador y además con sus conocimientos dentro y fuera de la cancha son los recuerdos más lindos que tengo en el handball, de haber tenido un tipo que te enseñe tanto del deporte y de la vida como Roberto.

- La razón es casi obvia pero te quiero preguntar por qué dejaste de jugar y a qué edad.
- Mirá, es raro porque en el ’95 habíamos ganado la medalla de bronce panamericana, salimos campeón del Metro con Ferro de Merlo. A fines del ’95 venía de una lesión fea en el tobillo, me tuve que operar a principios del ’96 y estuve sin jugar todo ese año. Cuando estaba por volver a jugar, ya me había recibido de periodista deportivo y me llamaron de TyC Sports para ocupar el lugar de comentarist
a de handball. En ese momento se transmitía un partido de la Liga local todas las semanas. Se abrió una puerta espectacular en lo profesional pero se tenía que cerrar la otra que era la deportiva. La verdad que me costó mucho tomar la decisión, dolió mucho. Seguí extrañando y sigo extrañando aunque ahora ya no podría jugar a ese nivel (sonríe) porque tenía 23 años nada más. Pero bueno, nunca me arrepentí de haber tomado la decisión porque profesionalmente era mi futuro en ese momento y no había ni miras como muchos de los chicos que pueden ser profesionales afuera jugando al handball. Y bueno, tomé esa decisión en ese momento. Después volví a jugar unos torneos, algunas cosas chiquitas intenté pero ya los tiempos no daban.

- ¿Y si por esas casualidades te hubiera llegado una oferta del exterior que hubieras hecho teniendo también la posibilidad de trabajar en TyC Sports?
- Mirá, era difícil. No sé que hubiese pasado en ese momento. Si me ha pasado como a muchos de los chicos de nuestra edad que teníamos ofertas para ir a jugar afuera pero no eran económicamente tan fuertes, eran más que nada una aventura, para el crecimiento. Mi carrera un poco la tenía acá, mi familia también y todo eso puesto en la balanza pesó un poco más. Y sí, por más que extrañé mucho tiempo jugar al handball y lo sigo extrañando no me arrepiento de la decisión que tomé.

- Después de muchos años de no estar el handball en la televisión volvió con el programa de Mano en Mano, ¿cómo fue para vos encarar este proyecto?
- Fue lindo. Nosotros habíamos estado ya con un programa que no pudimos seguir y cuando me vino a buscar la gente de la Confederación para ver si me interesaba me sumé de inmediato. El proyecto fue la idea de poder volver a hacer lo de ellos, aprovechando el envión de la Selección en el Mundial y ahora los Juegos Panamericanos. La verdad que yo disfruto mucho porque es como en las transmisiones, logro combinar las dos pasiones: el deporte que amo y la profesión que amo también.

- Ya sabemos que lamentablemente hay mucha gente a la que no le interesa el handball pero ¿vos creés que es muy difícil que el programa de Mano en Mano se transmita más temprano? Porque que mucha gente handbolera se lo pierde justamente por el horario.
- Sí, estamos luchando por eso. Yo creo que puede llegar en algún momento, El objetivo principal del primer año era afianzarnos, lograr nuestro lugar y creo que el objetivo ese lo hemos cumplido. Después, más adelante, la idea original es que haya un mejor horario y que haya además una hora de programa. Pero bueno, ojalá llegue.

- Antes mencionaste los Juegos Panamericanos, ¿cómo la ves a la Selección para Guadalajara?
- Le tengo una fe enorme. Y no sólo la fe, la certeza de que han hecho una preparación espectacular, de que hay una materia prima impresionante en calidad de jugadores. Afortunadamente, los chicos que han venido, los más jóvenes, pasaron de golpe a ser los líderes de esta Selección en un nivel altísimo. Honestamente, y creo como muchos en el handball, esperábamos que esto que pasó en Suecia recién viniera en un proceso de algunos años más, pero llegó. Los chicos de 23, 22 o 21 años son una realidad, juegan a un nivel altísimo. La verdad que yo no temo a decir que llegamos como favoritos, no lo temo. Con el respeto que tiene Brasil, con el hecho de que siempre nos ha ganado la final en estos juegos, pero la verdad que les tengo una confianza enorme por lo que han demostrado en la cancha estos chicos en los amistosos, en el Mundial, en los partidos que han jugado aquí ante Francia. La verdad que estoy muy entusiasmado con esta Selección.

- Desde que agarró Dady Gallardo la Selección junto al Presidente Mario Moccia se mejoró. Se empezó a jugar torneos internacionales, en el Mundial estuvo muy bien, en los partidos con Francia también. Antes la Argentina era un equipo medio pelo que iba a los mundiales pero que más de un puesto 15 no lograba. ¿Para vos cuál fue el cambio a esta Selección de hoy?
- Creo que es todo un proceso. Aquel momento de aquella Selección también le sirvió a esta. Fue establecerse en jugar muchos partidos, en darle roce internacional. Si bien siempre ha habido un crecimiento, me parece que el cambio fue que se hizo un proceso a largo plazo. Mas allá del entrenador en sí, porque en su momento lo de Mauricio Torres desde los resultados también fue muy bueno. Lo mejor de Daddy fue saber aprovechar eso: el trabajo que la Mayor hacía también lo realizaban los chicos que son los que hoy nutren a la Selección. Desde el punto de vista de la dirigencia fue darle la competencia, la seriedad, el esfuerzo y el trabajo que probablemente antes escaseaba y hoy el handball afortunadamente lo tiene.

- ¿Para vos el handball en la Argentina está muy lejos de ser profesional?
- Sí, sí, creo que sí. Lamentablemente sí. Obviamente que estamos más cerca que en otros años. La diferencia todavía es muy grande sobre todo porque la liga local no tiene a los mejores jugadores del país, tiene a algunos de ellos pero muchos están afuera. Entonces eso hace que el nivel de repente no sea lo suficientemente atractivo si se quiere para estar en televisión o para ser profesional. Ojalá ese momento llegue pero hoy no lo veo cerca.

- ¿Y además que tendría que pasar que se profesionalice? ¿Qué haya más sponsors? ¿Más gente de Europa mirando el handball argentino?
- Es un país donde a las empresas les cuesta apoyar al deporte amateur. Le cuesta muchísimo, lo sufren todos los deportes amateurs. Cada vez que hay un Mundial el handball explota y nosotros lo sabemos desde acá en niveles de audiencia, en reconocimiento. A las empresas les cuesta apoyar el deporte amateur. También hay algo que es clave: le falta una competencia nacional fuerte. Lo que pasa es que va uno de la mano de otro. El voley y el básquet han mostrado el camino, tienen una liga nacional que es la que necesita nuestro deporte. Creo que es la gran deuda que tenemos. Pero para eso también se necesitan los sponsors entonces es como todo una rueda que una cosa tiene que llevar a la otra. Ojalá pronto lo podamos ver al profesionalismo.


Además, Rinaldi dio su opinión sobre si es injusto o no que sólo una selección de toda América se clasifique a los Juegos Olímpicos.


También contó cómo hizo para combinar los horarios de entrenamiento de Ferro de Merlo y la Selección con el estudio.



Por último, dejó un mensaje para el hincha del handball argentino.


Entrevista realizada por Nahuel Tassi